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Nepal en bicicleta

Boudhanath stupa, Kathmandú
Recorridos combinados entre bicicleta (amarillo, rojo y violeta) y trekking (naranja y azul)

Viaje por Nepal en bicicleta, combinando con trekking en los Himalayas, por supuesto. Ruta dividida en tres etapas. Las dos primeras conectando las ciudades de Kathmandú y Pokhara (ida por la región central y la vuelta por la región del Terai, al sur), con una ruta de trekking en la región de Annapurnas entre medio. La tercera etapa consistió en una exigente pedaleada desde Kathmandú hacia el este llegando hasta Salleri, punto de inicio del trekking en la zona del Everest.

Kathmandú-Pokhara

Recorrido Kathmandú-Pokhara

Primera etapa del viaje por Nepal, conectando en bicicleta sus dos principales ciudades: Kathmandú (la capital) y Pokhara. A priori son sólo 200 km los que las separan, pero dadas las condiciones de las rutas, el tráfico, el desnivel y el calor que hace ya a comienzos de la primavera, fue un duro recorrido de 300 km en 5 días. Claro que con uno de descanso y algunos desvíos que pasaré a detallar también 😉 Pueden ver el detalle de la ruta en GAIA.

La ciudad de kathmandú es la capital del Nepal, y cómo tal tiene una extensa oferta cultural, religiosa, arquitectónica y gastronómica, además de mucha gente, mucho tráfico, mucha polución y mucha pobreza, que hace dura la llegada y adaptación. Luego de unos días caminando, visitando templos, comiendo mo-mos y daal baht, consiguiendo bicicleta (te voy a extrañar negrita) y acostumbrándome al caos del tráfico, emprendí viaje hacia el oeste.

Daal Baht, el plato nacional
Swayambhunath, Kathmandú

Mi principal preocupación era salir de la ciudad entre ese tráfico, pero finalmente no fue tan problemático, mas que aguantar un rato de ruido. El conducir en Nepal incluye tocar bocina para todo: avisar que sobrepasan, avisar en la esquina, saludar, insultar; y de paso hay camiones que tienen música de sonido. Es una práctica que evidentemente les funciona, además de que es incluso bien visto y requerido que avisen con bocina, aunque no pareciera muy saludable.

Las calles de Kathmandú

Primer aviso: no usar mapas digitales. La mejor forma de planear una ruta en Nepal es preguntando a las personas del lugar. Los mapas trazan rutas que serían ideales para ciclistas por ir fuera del tráfico, pero no tienen información acerca de si la ruta está habilitada o si es un sendero de trekking intransitable. Gracias a la advertencia de gente de Kathmandú, salí por la ruta principal a Pokhara, aunque claramente implicara mucho tráfico. Aún así, incluso esta ruta tiene tramos sin asfalto lentos de transitar.

La ruta sube intensamente para salir del valle de Kathmandú, donde se comienza a ver paisaje verde y menos población. Después de una espectacular bajada, la ruta va bordeando el río Trishuli. Mi primer parada era Gorkha, antigua capital del reino, un pueblo en la zona de colinas. Para esto tomé un desvío hacia Dhading Besi, una subida empinada hacia el norte, y pasados unos 80 km y caída la noche paré a dormir en el río, donde de casualidad terminé cenando con unos fenómenos que trabajaban en la construcción de un puente y dormían en el lugar. Una de esas experiencias enriquecedoras e inolvidables que los desvíos incorrectos pueden ofrecer 🙂

Bajando al valle del río Trishuli
Subiendo a Dhading Besi

Segundo aviso: preguntar a más de una persona. Resultó que el desvío que me recomendaron no unía con Gorkha, o que la conexión estaba en muy malas condiciones para transitarla, así que tuve que desandar camino y volver a la ruta principal. Dada esta demora, tardé un día más en llegar a Gorkha, acampe en la ruta de por medio. Al día siguiente, sin poder comer desde el día anterior por malestar estomacal, y bajo el sol del mediodía con 30 ºC, empecé la tremenda subida de 24 km y 800 m desnivel hasta el pueblo. Nunca la terminé, a media tarde me rescataron durmiendo bajo un árbol a 6 km de llegar. Gracias que existe la gente de Nepal, en este caso Birendra que me alojó en Gorkha.

Parando en cada km de la subida a Gorkha

Día de descanso con un poco de trekking y bicicleta por el lindo y tranquilo pueblo de Gorkha, compartiendo con Birendra y su familia. Normalmente desde la cima de estos cerros se puede apreciar la cordillera de los Himalayas, pero sólo se veía borrosa detrás de la cortina de smog/humo que cubre los paisajes, al menos en esta época del año.

Gorkha

El último día de pedaleada, ya habiendo sufrido varios mediodias cocinado al sol, empecé con la rutina de pedalear de madrugada unas 4-5 hs, refugiarme otras 4 hs, y pedalear hasta el atardecer. Sólo que en este caso fue un tramo muy largo de 113 km, en una ruta con muchos tramos en obra o destruídos, lentos y comiendo polvo, que hizo que llegara a Pokhara ya entrada la noche.

Campos de arroz llegando a Pokhara

Fin del primer tramo por Nepal en bicicleta, donde me recibió Nischal y su familia con un espectacular Dal Bhat, plato nacional de Nepal. Se quedó la bici descansando unos días, y me fui a hacer trekking en los Annapurnas 🙂

Pokhara

Claramente no es una ruta sencilla para cicloturismo, y me dejó una primera impresión de que Nepal no es mejor lugar para viajes largos con equipaje. Aún así, como siempre viajar en bici me permitió conectar con gente increíble y vivir grandes experiencias, cierro esta etapa mas que contento.

Pokhara-Kathmandú

Si la ruta hasta Pokhara fue dura, el recorrido de regreso fue de lo más duro que me ha tocado pedalear. El desnivel constante, las rutas es muy mal estado, 30-40 ºC húmedos, y una bici con innecesarios 30 kg de equipaje, hicieron que el disfrute del camino se acotara a pequeños tramos. Afortunadamente, el apoyo de la gente lo hizo más llevadero, desde personas que me han invitado a parar en sus hogares, hasta las innumerables motos que se ponen a la par a charlar y felicitar, agradecer por visitar, y festejar por Messi cuando se enteran que soy argentino 🙂

En este tramo elegí ir hacia el sur en primer lugar, pasando por Lumbini, y luego hacia el oeste recorriendo la región del Terai, pasando por el Parque Nacional Chitwan. Aproximadamente 500 km, 16000 m positivos, y 6 días. Detalles del recorrido en GAIA.

Recorrido de la vuelta, en rojo

Desde Pokhara hasta Butwal, al sur, perdí la cuenta de los cerros que hay que subir y bajar, intenso pero esperable, y las rutas en bastante buen estado. Por algo Butwal, proveniente de «big wall», fue el nombre dado cuando los ingleses no pudieron entrar a Nepal por esta zona debido a la dificultad de las montañas. Una vez en Butwal, una de las principales ciudades del país, el terreno se aplana, y ya nos encontramos en la zona del Terai, casi en la frontera con India. Ya antes de llegar a Butwal, empezaron los grandes tramos de rutas en construcción, que me taparon de polvo, o tramos de asfalto totalmente roto que no deja avanzar.

La ruta a Butwal
Butwal

Luego de dos noches en este tramo, llegué a Lumbini, en teoría el lugar de nacimiento de Buda. No es de los puntos más turísticos, pero a priori suena interesante para conocer, ya que es el principal punto de peregrinaje de hinduístas y budistas, y consta de varias hectáreas donde se han construido templos por parte de distintos países del mundo, y se siguen construyendo. Teniendo en cuenta lo que pedaleé hasta Lumbini, la visita me desilusionó un poco. Mas allá de visitar algunos de estos templos y sacar alguna linda foto, la verdad es que los alrededores del lugar no son muy agradables, con mucha gente en la calle en muy malas condiciones, que hicieron que me fuera con un sabor amargo del lugar. Por supuesto que las fotos que quedan son como la siguiente, que sin el aporte del texto muestran un Lumbini tentador.

Stupa mundial de la paz, Lumbini

El mismo día a la tarde retomé la ruta, en dirección al oeste, parando en un hospedaje al costado de la ruta caída la tarde. Otra de las desventajas de las rutas por Nepal hasta ahora, es muy difícil acampar, ya que todo esta poblado y son muy pocos los tramos sin pueblos, y si no hay pueblo es porque hay una ladera de montaña vertical imposible de meterse. Al día siguiente, después de 10 hs de pedaleada y 100 km terribles por uno de los tramos más intransitables, llegué a Chitwan.

La ruta a Chitwan

El parque nacional Chitwan es un mundo aparte en Nepal, muy distinto al Nepal que la mayoría lleva en la cabeza, ya que se trata de un sector selvático, que alberga especies como rinocerontes, elefantes, tigre de bengala, cocodrilos, entre otros. Un destino un poco menos turístico que la zona de montaña, pero muy interesante para conocer también, inclusive para recorrer el pueblo aledaño, Sauraha, donde los habitantes cultivan principalmente arroz.

Parque Nacional Chitwan
Campos de arroz en Sauraha

Después de recorrer el parque y descansar dos noches en el pueblo, volví a la ruta para recorrer el último tramo hasta Kathmandú, volviendo unos km hacia atrás y empalmando con la misma ruta recorrida en la ida a Pokhara. Después de un par de días en Kathmandú, haciendo trámites y descansando un poco, nos vamos para el este de Nepal y la zona del grandote del Everest 🙂

Kathmandú-Salleri

Recorrido Kathmandú-Salleri

El objetivo era ir a la cordillera oriental, en bicicleta hasta donde se pudiera y luego a pie. El resultado de la primer parte fueron 270 km y 12600 m de subida acumulada, en 4 días! Los detalles de este recorrido de locura en GAIA.

Si Nepal me venia haciendo transpirar con sus rutas, al lado de lo que venía, eso era poco. La gente de la oficina de turismo de Nepal, donde se solicita el permiso de trekking, me dijeron que era la primer persona que iría en bicicleta, que era imposible, y que estaba un poco demente, en otras palabras. Sonaba a todo un reto. Normalmente para ir al inicio del trekking al Everest se toma un avión hasta el aeropuerto de Lukla, u otra opción es hacer esta ruta hasta Salleri en jeep.

Por suerte, al contrario de lo que fueron las rutas entre Kathmandú y Pokhara, ya la primer jornada de pedaleo hacia el este me sorprendió para bien. Casi la totalidad del recorrido con un asfalto en condiciones, poco tráfico, y hermosos paisajes. Por supuesto que nunca deja de subir y bajar constantemente, y con bastante calor los primeros días, pero mas allá de eso, que es una condición obvia, volví a disfrutar de la ruta.

Arrancando hacia el este de Kathmandú

Como siempre, ayudó la increíble gente de Nepal, siempre acercándose a preguntar, parando para ofrecerme agua, o simplemente alentando desde sus vehículos o casas. Los dos primeros días transcurren comparativamente más tranquilos. Después de medio día saliendo del valle de Kathmandú y dejando atrás el tráfico y el ruido, la ruta baja hacia el el río Susi, y va bordeándolo hasta que desemboca en el río Sun, para continuar bordeando este gran río hasta el pueblo de Ghurmi. Hasta apenas pasando este pueblo hice los dos primeros días, unos 195 km con subidas y bajadas intensas pero que permitían avanzar. Otro punto bueno, pude volver al acampe. Quizás no sobren los lugares potables, pero encontré algunos buenos escondites 🙂

Primer día de ruta, valle del río Sun
Acampando en algún lugar de la ruta

En este punto empezaba la subida, la ruta gira 90° hacia el norte y se va para arriba. Ya eran varios a este punto que me decían que no tenía chance de llegar hasta Salleri arriba de la bicicleta. Y ya eran varias las veces que me preguntaba que estaba haciendo ahí. Los dos días siguientes fueron durísimos, prácticamente todo el día subiendo caracoles con la velocidad más liviana de la bicicleta, y algunos ratos de bajadas espectaculares. Porque la ruta tiene también eso, en el total va ganando altura, pero son varias veces que baja a un valle y vuelve a subir.

Subiendo a Okhaldunga

Parada en un hospedaje del pueblo de Okhaldunga la tercer noche y a reponerse con un abundante Dal Bhat (cada vez sabe mejor). El último día, después del mediodía, sentía que ya no podía más, y de paso se sumaron lluvias y granizos esporádicos toda la tarde. Pero de algún lado (probablemente de todos los fideos precocidos secos que venía comiendo) junté energía y terminé la ultima gran subida a Salleri, llegando justo antes que anochezca. Acá también tuve que parar en un hostal, donde dejaría guardada la bicicleta para seguir con el trekking al Everest 🙂

Llegando Salleri, con los caracoles de fondo

Se logró el objetivo, una ida autosuficiente a la zona Everest. Además, como siempre que se viaja en bicicleta, me permitió conocer más y compartir con la gente de los pueblos intermedios, sorprendidos porque no ven tantos turistas y menos en bicicleta. Así que el esfuerzo que significó valió la pena, muchos km y sonrisas ganadas. Ahora se venían unos cuantos días de disfrute del trekking por la zona del Everest, el valle del Solukhumbu.

Y si llegaron leyendo hasta acá, quizás les interese ver también el video resumen del viaje por Nepal en Youtube 😉

2 Comentarios

  • Mayra

    El campo de arroz pense que eran hormigueros. Dentro de tus relatos me llegaron luego las respuestas, Como pedalear con la altura/calor (que ya algo me habias contado) y esto del smog. Mas que el tráfico pedalear asi debe ser re duro el humo de los autos en esas ciudades tan grandes. Y les humanes altos tesoros, que bien abrirse a los consejos del lugareñe y de quienes ya hicieron camino al andar. Como se extraña Esa negrita linda!. Por ahi los alimentos, y la parte espiritual, los paisajes y las miradas de los monos que te cruzaste, esas fotitos tambien estan buenas para sumarle. El agua me intriga, el acceso al agua potable.. En fin las aventuras 🙂

    • larotoneta

      Gracias 😉 voy a ir sumando de esas fotos. El acceso al agua es un tema, en general durante la pedaleada compro agua mineral, a veces uso hervida, y en algunas casas empece a tomar de la que compran para ellos, en bidones, la cual no me recomendaron tampoco al principio, pero por ahora voy bien 🙂

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