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Patagonia Beer trail y ruta 40

«Que destino puede darte, quien no asume tu destino

Quien tiene rota la parte, de pensar en argentino, Patagonia

Patagonia, Patagonia, embarazada de mitos

Que se mezclan con el viento y el aliento de tus hijos, Patagonia«

José Larralde

La ruta conocida como Patagonia Beer Trail une las ciudades de Bolson, Bariloche y San Martin de los Andes, transitando casi en su totalidad en ripio por la zona de estepa. Más hacia el oeste, estas ciudades están conectadas también por una ruta de asfalto, que recorre la zona de cordillera. En ambos recorridos se transitan partes de la mítica ruta nacional 40, que recorre el país de norte a sur. En el primer caso se trata del antiguo trazado (1S40), mientras que la ruta de asfalto corresponde a lo que hoy conocemos como ruta 40.

Esta pedaleada, realizada en octubre del 2021, fue mezclando la Patagonia Beer Trail con la ruta 40. En el primer tramo recorrí de Bariloche a Epuyén por la estepa, volviendo por la 40, mientras que en el segundo tramo conecté Bariloche con San Martin de los Andes por estepa, pasando por el paso del Cordoba, y volviendo por la 40: camino de los siete lagos y Villa La Angostura. Es una ruta espectacular paisajísticamente, con marcado contraste entre los tramos de estepa alta, despoblada e inmensa, y los tramos de cordillera y lagos, ya con un poco más de vida humana.

El primer tramo de ruta fueron 6 días de pedaleada, con uno de desvío/descanso, recorriendo 440 km con 6400 m de ascenso, y descensoJ. El segundo tramo llevó 3 días, recorriendo 340 km con 5350 m de desnivel. Sí, claramente el segundo tramo fue de mayor intensidad, ahora paso a los detalles.

Mapas del recorrido en GAIA: Bariloche-Epuyén/Bariloche-San Martín de los Andes

Y el video en Youtube

Track del primer tramo (verde oscuro) y del segundo tramo (verde claro)

Bariloche-Epuyén por la estepa

Salí de Bariloche hacia el este y, luego de cruzar la ciudad, tomé la ruta provincial 80. Esta ruta pasa por el aeropuerto y, una vez cruzado el río Ñirihuau, comienza a subir hacia la zona de Las Bayas. Después de un par de subidas intensas, y de vadear los ríos Pichileufú y Chico, la ruta transcurre paralela al río Chico hasta la intersección con la vieja ruta 40.

Dejando atrás Bariloche y la cordillera
Río Pichileufú

La primer noche acampé unos 5 km antes de esta intersección, al costado del camino, por el cual no pasó absolutamente nadie desde mitad de tarde hasta la mañana siguiente, espectacular. Hay que prever llevar suficiente agua para este tramo, ya que el río en esta zona se encuentra dentro de una serie de estancias, y por la ruta no cruza más que algún arroyito medio estancado, que en mi caso sólo use para cocinar. Noche despejada, millones de estrellas en el amplio y limpio cielo estepario, pero también bastante fresco todavía en esta época…así que adentro temprano y a esperar el próximo rayo de sol.

Atardecer cerca del río Chico
La noche esteparia

El siguiente día comenzó con el encuentro con la vieja 40 y el paso por Las Bayas, pequeño paraje con unas pocas casas y una escuela, y donde se vuelve a cruzar el río Chico por un puente. Después de pasar este puente la ruta comienza una de las dos grandes subidas de la jornada, duras, pero con vistas que merecen el esfuerzo. Entre ambas subidas, se baja al valle del arroyo Chenqueniyén, donde aproveché para almorzar debajo de su puente. Es un buen punto para parar en un arroyo, con sombra que viene muy bien a esas horas del día.

Las Bayas
Puente sobre el Chenqueniyén

Pasada la segunda subida, quedaba sólo la bajada al valle del arroyo Ñorquincó, un descenso espectacular con vistas al valle y la precordillera a lo lejos. Una vez alcanzado el arroyo acampé cerca del puente, que queda a unos 5 km del pueblo de Ñorquincó. Este pueblo es la primer parada desde Bariloche si se necesita comida o algún servicio, y probablemente el primer punto con señal telefónica.

Bajando al arroyo Ñorquincó

La jornada siguiente, después de desayunar unas facturas que ligué de un remisero que pasaba, pasé por el pueblo, me reaprovisioné de comida, y seguí camino por la 1S40 hacia El Maitén. En realidad, la primer parte desde Ñorquincó la pedalee por unos caminos rurales que transcurren cerca de la 40, y que es por donde las aplicaciones de mapas te suelen dirigir si calculas rutas en bici. No la recomiendo, a menos que no tengan apuro y quieran pedalear un buen rato en arena y sin huella que, de todas formas, es muy divertido. El Maitén, ingresando ya a la provincia de Chubut, es un pueblo más grande donde se puede encontrar todo tipo de servicios. Además, se puede visitar la estación de la Trochita, el Viejo Expreso Patagónico que une Ingeniero Jacobacci con Esquel, declarado monumento histórico nacional.

Caminos rurales después de Ñorquincó
Estación de La Trochita

Pasando el pueblo, y luego de continuar unos km por la 1S40, me desvié hacia el oeste por la ruta que conecta con Epuyén, la ruta provincial 70. Empieza con un asfalto medio precario con banquinas rotas, pero después mejora y antes de llegar al pueblo se recorren unos 10 km de una impresionante bajada, que hace dar cuenta de la altura de la estepa en esta zona en relación al valle de la comarca andina, y que empieza a mostrar los espectaculares paisajes cordilleranos. Una vez en el pueblo de Epuyén, bajé hasta lago Epuyén donde paré en uno de los camping con costa de lago, no sin antes conseguir un poco de asado y vino para premiar al cuerpo por el tramo concluído 🙂

RP 70
Camping en Lago Epuyén

De Epuyén a Bariloche por la ruta 40

El día siguiente a la llegada, después de medio día de descanso recorriendo el lago, volví a la 40 (ahora sí, la moderna 40) y pedaleé hasta el pueblo de El Hoyo, donde me desvié hacia Puerto Patriada, en el otro extremo del mismo lago Epuyén. Hermoso lugar, muy lindas playas, pero desde mi punto de vista muy explotado, con muchos campings a lo largo de una acotada línea de costa y, por supuesto, mucha afluencia turística, lo que me recordó que ya no estaba en la tranquilidad de la estepa.

El Hoyo
Puerto Patriada, lago Epuyén

A la mañana siguiente desanduve camino hasta El Hoyo y retomé dirección norte, pasando por Las Golondrinas (parando por algunos dulces de frutas finas), El Bolsón (ya en provincia de Rio Negro nuevamente) y Mallín Ahogado, llegando por la tarde a la zona de El Foyel, donde acampé en la costa del río homónimo (hay una zona de acampe libre). Aunque parte del camino lo realicé por calles de ripio y asfalto internas de estos pueblos que se conectan entre sí, unos km después de Mallín Ahogado no hay más opción que volver a la ruta principal de asfalto y compartir un rato, con cuidado, con el intenso tráfico vehicular. Mención especial, hay un tramo nuevo de la RP 84 que pasa por Mallín Ahogado que cuenta con una bicisenda impecable. Por más de esto!

LA bicisenda en la RP 84

El último día hasta Bariloche transcurre casi enteramente por la ruta 40, con la intensa subida del cañadón de la mosca, una vez cruzado el río Villegas, para luego bajar levemente con tremendas vistas de los lagos Guillelmo, Mascardi y Gutierrez. Aunque se podría hacer una parada intermedia en alguno de estos lagos, en mi caso opté por una jornada extendida, de un poco más de 100 km, que me permitiera llegar a Bariloche.

RN 40
Lago Guillelmo

De Bariloche a San Martín de los Andes por la estepa

El tramo por estepa comienza en Bariloche, pasando por Dina Huapi (con parada obligada en la panadería de la salida), y tomando el camino vecinal que transcurre por la margen este del río Limay, hasta el pueblo de Villa Llanquín. Es un lindo camino de ripio, bien marcado y muy tranquilo para pedalear, pero no todo es llano fácil. Tiene un par de subidas intensas, la primera de ellas antes de la estancia La Fragua, que una vez arriba ofrecen muy buenas vistas de Bariloche y la cordillera. Otra opción es tomar directamente la ruta de asfalto 237 por la margen oeste del río Limay. Cualquiera sea el camino inicial, desde Villa Llanquín se puede continuar únicamente por la 237. Este asfalto permite que rápidamente lleguemos al valle encantado, identificable por las enormes formaciones rocosas rodeadas por bosques de coníferas. Unos km más adelante se encuentra la confluencia con el río Traful, a unos 80 km de Bariloche, donde hay que desviarse hacia la ruta provincial 63, en la margen norte del río Traful, un camino de ripio bastante irregular.

Villa Llanquín

Llegué a esta ruta a media tarde, y decidí iniciar la subida hacia el paso. Luego de unos km por la costa del río Traful, la ruta se desvía hacia el norte y comienza a bordear el arroyo Córdoba, que da nombre al paso. El camino ingresa al Parque Nacional Lanín, y comienza una larga subida de unos 600 m de desnivel en forma de caracol, con vistas del valle a nuestras espaldas que mejoran en cada curva, con bosques y formaciones locas de roca que obligan a parar seguido para unas fotos…y de paso ir recuperando el aire. Es un tramo largo e intenso para un día, por lo que llegué al punto más alto del paso con los últimos minutos de luz, pero valió el esfuerzo para empezar el siguiente día solo con bajada. Después de unas cuantas fotos desde el mirador del paso, y cuando ya se estaba poniendo bastante fresco a esa altura, hice unos 10 minutos de descenso, y acampé cerca del camino, en la costa del arroyo de La Catedral.

Subiendo por el valle del arroyo Córdoba
Mirador del paso Córdoba

El día siguiente comenzó con el resto de la bajada hasta el valle del río Caleufú, donde la ruta recorre un tramo bordeando este río, a mi criterio de los más pintorescos de Patagonia, con una zona de pozones increíble para unos chapuzones. La ruta continúa por la costa del río Meliquina, afluente del Caleufú, hasta llegar a Villa Lago Meliquina, un pequeño pueblo en la costa de dicho lago, que cuenta con un par de proveedurías donde conseguir algo de comida. Unos 15 km antes de llegar al pueblo, tomé un desvío de unos 10 km (ida y vuelta) para conocer el lago Filo Hua Hum, otro lindo lago glaciario del parque Lanín.

Lago Meliquina

Luego del pueblo la ruta bordea la costa sur del lago, con varias bajadas a lindas playas, de las cuales aproveché una para un almuerzo y siesta, antes de afrontar el viento y nubes que se veían en el oeste hacia el cual me dirigía. Unos 5 km después de dejar atrás el lago Meliquina, la ruta desemboca en el asfalto de la ruta 40.

Llegando a la RN 40

De San Martin de los Andes a Bariloche por la ruta 40

Si continuamos 24 km hacia el norte por la 40 llegamos a la ciudad de San Martín de los Andes. En esta oportunidad, considerando que el pronóstico era muy desfavorable para dos días después, con vientos de 100 km/h, decidí comenzar a pedalear en dirección sur desde esta intersección, esperando llegar a Bariloche el siguiente día, y restando un día al itinerario planeado.

Este tramo de la ruta es de lo más conocido en rutas de Patagonia, en la actualidad un trazado de asfalto que une San Martín de los Andes con Villa La Angostura y se conoce como ruta de los 7 lagos. Curvas y más curvas, subidas y bajadas constantemente, 7 lagos (y más si nos desviamos un poco), y muchas montañas. No hay mucho que agregar acerca de los paisajes que recorre, gracias Patagonia! Luego de pasar por los miradores del lago Machónico, por el lago Hermoso (un desvío de unos 5 km) y por los lagos Falkner y Villarino, armé campamento en el río Pichi Traful, donde pasando el puente sobre el mismo hay un área de acampe libre muy buena.

Lago Falkner
Acampe en el río Pichi Traful

El día siguiente amaneció fresco y con algunas precipitaciones leves de lluvia y nieve, que siguieron apareciendo de a ratos durante el día, pero que no fueron molestia para pedalear. Después del primer tramo que va bordeando el río Pichi Traful, pasé por el mirador del lago Correntoso, por el lago Espejo, y al mediodía ya estaba llegando a Villa La Angostura, donde aproveché para una buena pausa con empanadas y cerveza 🙂

Mirador sobre el lago Correntoso

La ruta restante hasta Bariloche transcurre en su mayoría por la costa del lago Nahuel Huapi, por lo que sigue siendo espectacular paisajísticamente, y tener menos desnivel que el tramo anterior es posible recorrerla más rápidamente. Esto me permitió recorrer los aproximadamente 80 km que me separaban del destino por la tarde, completando una dura jornada de unos 140 km, pero permitiéndome refugiarme antes de lo que sería un día siguiente con mucho viento, que ya se empezaba a palpitar, llevándome unas 2 hs los últimos 20 km con viento en contra.

Lago Nahuel Huapi

De esta forma cerraba la segunda parte de esta increíble ruta, por esta zona de la Patagonia que me vió crecer los últimos años, y con la cual estoy muy agradecido por todo lo que me ha dado. Por muchas más rutas en el lugar más lindo del mundo! 🙂

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