Asia,  Singapur

Singapur

Singapur, al sur de Malasia

Singapur tiene un tamaño tal que cualquier ruta de un día en bicicleta podría atravesar el país. Con una extensión aproximada de unos 30 x 20 km, es una gran isla conectada con Malasia a través de un puente que cruza el estrecho de Johor, puente por el que entré después de pedalear la costa oeste de Malasia desde Kuala Lumpur. Mas allá de su tamaño, pasar tres días pedaleando la ciudad fue una experiencia muy interesante, y sin dudas merece este post aparte.

Pedaleando Singapur

Crucé la frontera bastante asustado, después de haber escuchado y leído acerca de las estrictas reglas del país, principalmente en lo que respecta al tránsito. Entrar y circular por donde no debía podría haberme costado una multa que hubiera complicado el viaje. Esto hizo que pasara un primer día de pedaleada algo tenso, aunque finalmente sin problemas. Mientras no circulara por autopistas, cruzara un semáforo en rojo, mascara un chicle, tirara basura en la calle, o no bajara la tapa del inodoro…no habría inconvenientes. Si, no son joda.

Semáforos para ciclistas, belleza.

Lo cierto es qué, probablemente como resultado de tantas reglas, entrar a Singapur es pasar a otro mundo. La ciudad/país, a la vista del turista, es una joyita moderna. Vale aclarar que además Singapur es una de las economías más fuertes a nivel mundial, controlando un puerto marítimo muy estratégico, y con ingresos «per cápita» de los más altos del mundo. Además, también se ve cierto cambio cultural entre los dos países, ya que en este caso la población predominante es la china, y el idioma oficial es inglés, además de los hablados por cada una de las comunidades.

Gardens by the Bay, en el centro de la ciudad

Pero además de los edificios futuristas que uno tiene en la cabeza antes de ir, la ciudad tiene más de un 50% cubierta con vegetación, siendo de las ciudades más verdes del mundo, algo que no esperaba y me impresionó de entrada. Tiene una serie de parques conectados entre ellos por caminos para peatones y ciclistas llamados «Park Connectors» que son hermosos de andar y, aún estando en la misma región que Malasia, hacen sentir menos el calor. Una planificación espectacular.

Park Connectors Network

Yendo a lo que rutas en bicicleta respecta, no tendría sentido relatar mi recorrido. Pedalear en Singapur es conectar distintos puntos a conocer por estos senderos y también por sus calles (evitando autopistas). En tres días pedaleando debo haber hecho un mapa todo rayado, pero principalmente recorrí los puntos más destacados, comenzando por el sudeste:

  • El centro de la ciudad, con sus típicos rascacielos bordeando la Marine Bay
  • Gardens by the Bay
  • Chinatown, justo al lado del centro moderno
  • Little India
Marine Bay
Murales en Chinatown
Callejones de Little India

Otro día recorriendo el centro:

  • El monte Faber y los parques lindantes
  • El barrio musulmán
  • y hacia el norte el Jardín Botánico.
Vista desde el monte Faber
Mezquita del Sultan, barrio musulmán

Todo esto volviendo a donde me alojé con Hannah y Heiko en Ang Mo Kio, un barrio residencial típico con complejos de edificios que también vale la pena recorrer y visitar sus típicos grandes patios de comida.

Jardín Botánico

Finalmente, el día que volvía hacia la frontera con Malasia, pedaleé una muy linda zona bordeando el gran parque al centro norte de la ciudad que contiene los principales embalses, guiado por la grosa de Christina, mi segunda anfitriona de WS en estos días en Singapur. Seguido de eso atravesé las Woodlands, y crucé a Malasia para continuar por la costa este y hacia el norte 🙂

Recorriendo la costa de uno de los embalses

Pueden ver un pequeño resumen en video de mi paso por Singapur en el video de Kuala Lumpur – Singapur.

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